pronađen 34 Rezultati za: copas de la ira

  • Harás también para ella platos, cucharas, copas y tazas para las ofrendas de líquidos; todo de oro puro. (Exodo 25, 29)

  • "Harás, además, un candelabro de oro puro forjado; su base, fuste, copas, cálices y pétalos harán un solo cuerpo. (Exodo 25, 31)

  • Cada brazo tendrá tres copas en forma de flor de almendro con su cáliz y pétalos; los seis brazos, que arrancan del fuste del candelabro, serán iguales. (Exodo 25, 33)

  • El fuste del candelabro tendrá cuatro copas en forma de flor de almendro con su cáliz y pétalos. (Exodo 25, 34)

  • Hizo la vajilla de la mesa, platos, cucharas, copas y tazas para las libaciones, todo ello de oro puro. (Exodo 37, 16)

  • Hizo el candelabro de oro puro forjado; su base, fuste, copas, cálices y pétalos hacían un solo cuerpo. (Exodo 37, 17)

  • Cada brazo tenía tres copas en forma de flor de almendro, con su cáliz y pétalos; los seis brazos, que arrancaban del fuste del candelabro, eran iguales. (Exodo 37, 19)

  • El fuste del candelabro tenía cuatro copas en forma de flor de almendro con su cáliz y pétalos; (Exodo 37, 20)

  • Extenderán una tela morada sobre la mesa de los panes de la proposición, sobre la que pondrán los platos, las copas, las cazoletas y los vasos de las libaciones. El pan de la ofrenda perpetua estará también allí. (Números 4, 7)

  • Cuando oigas ruido de pasos por las copas de las balsameras, ataca rápidamente, porque el Señor irá delante de ti para derrotar al ejército de los filisteos". (II Samuel 5, 24)

  • trajeron camas, mantas, copas y vasos de barro, trigo, cebada, harina, grano tostado, habas, lentejas, (II Samuel 17, 28)

  • Pero con el dinero traído al templo del Señor no se hicieron para él copas de plata, cuchillos, aspersorios, trompetas ni instrumento alguno de oro o plata, (II Reyes 12, 14)


“Menosprezai vossas tentações e não vos demoreis nelas. Imaginai estar na presença de Jesus. O crucificado se lança em vossos braços e mora no vosso coração. Beijai-Lhe a chaga do lado, dizendo: ‘Aqui está minha esperança; a fonte viva da minha felicidade. Seguro-vos, ó Jesus, e não me aparto de vós, até que me tenhais posto a salvo’”. São Padre Pio de Pietrelcina